Cancelar deudas autónomos

Una segunda oportunidad para los autónomos.

Poner en marcha un negocio como autónomo suele resultar complicado a la vez que lleva aparejados distintos gastos y obligaciones tributarias. La Ley de Segunda Oportunidad para los autónomos, que se aprobó en el año 2015 para ordenar el proceso de insolvencia de los trabajadores autónomos ha dado un giro importante debido a la nueva interpretación del Tribunal Supremo. La justicia ha señalado que los empresarios que ponen en marcha un negocio y fracasan, podrán librarse de hasta el 70% de la deuda que tengan contraída con Hacienda y la Seguridad Social.

Hay que combinar varios requisitos para poder solicitar la cancelación de las deudas acogiéndose a la Ley de la segunda oportunidad, entre ellos: el deudor ha tenido que actuar de buena fe, la deuda debe ser inferior a 5 millones de euros, debe existir una situación de insolvencia fortuita (sin poder pagar gastos básicos) y no pueden existir antecedentes penales por delitos económicos.

La Ley se aprobó en 2015 pero dejaba fuera las deudas con Hacienda y con la Seguridad Social. “El espíritu de la citada Ley era precisamente que autónomos que han fracasado en su negocio pudieran volver a intentarlo en condiciones que fueran ventajosas y razonables, situación que en ningún caso se dio en la promulgación de ésta”, declaran desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).

Acuerdo extrajudicial de pagos.

Para iniciar el proceso se debe de acudir a un notario para solicitar los servicios de un mediador que le ayude a llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos con sus acreedores. Para conseguir este acuerdo se requiere el apoyo de los acreedores que supongan el 60% del pasivo. La parte positiva es que es un proceso rápido y mientras tanto se paraliza la ejecución de facturas.

Es importante que al acudir a esta vía se intente de manera real y efectiva llegar a un acuerdo con los acreedores acerca del modo y forma de abonar los créditos pendientes, negociando una reducción del crédito o el aplazamiento de su pago.de manera que los acreedores consideren más adecuado y ventajoso a sus intereses el cobro de una cantidad inferior o en un mayor plazo, frente al peligro que supondría no cobrar o cobrar una cantidad exigua por verse abocado el deudor a un proceso concursal liquidativo.

A modo de ejemplo, no se podría llegar a la conclusión de que se ha intentado un acuerdo extrajudicial de pagos cuando la petición del deudor es que se le perdone el 100% de la deuda. Cualquiera vería que no se trata de un intento serio de llegar a un acuerdo.

En este sentido, la utilización del acuerdo extrajudicial de pagos como simple medio para cumplir el expediente y así evitar el abono del 25% del crédito ordinario será seguramente considerado como un fraude de ley por cualquier juez, que a la postre no concedería el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho.

Concurso de acreedores.

De no lograr un acuerdo tendrá que declararse en concurso: en el Juzgado de lo Mercantil de la región de turno, si tiene un negocio, o en el de Primera Instancia, si es un particular. El juez asignará un administrador concursal, presumiblemente el mismo mediador concursal, para que monitorice el concurso.

Como no ha habido acuerdo con los acreedores se pasa directamente a liquidación en donde todos los bienes embargables del deudor se ponen en venta.

Lo que se obtenga servirá para pagar los créditos contra la masa (aquellos gastos generados durante el concurso), los créditos privilegiados especiales (los que tengan garantía de cobro, como es la hipoteca) y los créditos privilegiados generales (deudas con los empleados y la Administración Pública, en la mayoría de casos).

Si queda alguna cuantía pendiente, se irá devolviendo en un plan de pagos de cinco años y el resto (créditos ordinarios y subordinados que no sean de derecho pública ni por alimentos) serán condonados.

Solicitud de aplicación del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

Esa sería la idea principal, pero más concretamente, cuando se haya liquidado todo el patrimonio del deudor o si se prevé que éste es insuficiente para hacer frente a los créditos enumerados en el párrafo anterior, el juez dictará auto declarando la conclusión del concurso, para lo que previamente concederá un plazo de audiencia a todas las partes, en donde el deudor debe solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho. Quien esté acostumbrado al proceso concursal comprobará que se trata del plazo de 15 días de oposición al informe de rendición de cuentas presentado por la administración concursal.

En esta solicitud de aplicación del beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho se deberá indicar si se cumple el requisito establecido en el artículo 178 bis.3.4ª (haber satisfecho en su integridad los créditos contra la masa y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, al menos, el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios) o si se opta por la alternativa establecida en el punto 3.5ª de ese mismo artículo, en cuyo caso deberá aportar un plan de pagos para que no se desestime su petición.

La Administración concursal y los acreedores personados dispondrán de un plazo de cinco días para que puedan oponerse a la concesión del beneficio de exoneración, que sólo podrá fundarse en la inobservancia de alguno de los requisitos necesarios para considerar que el deudor ha actuado de buena fe.

Si no hay oposición a la solicitud de exoneración o si el administrador concursal y los acreedores muestran su conformidad con la exoneración, el juez concederá, con carácter provisional, el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho en la resolución declarando la conclusión del concurso.

Plan de pagos.

Las deudas que no quedan exoneradas, si no se han satisfecho en la liquidación, deberán ser satisfechas por el deudor dentro de los cinco años siguientes a la conclusión del concurso (excepto si tuvieran un vencimiento superior) sin que en este tiempo devenguen intereses. A tal efecto, el deudor debe presentar una propuesta de plan de pagos que, tras 10 días de plazo para oír a las partes, será aprobado por el juez, ya sea tal cual lo presentó el deudor o con las modificaciones oportunas.

Transcurrido el plazo fijado para el cumplimiento del plan de pagos sin que se haya revocado el beneficio de la exoneración, a petición del deudor, el juez concederá el reconocimiento definitivo de la exoneración del pasivo insatisfecho en el concurso.

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